POLITICA DE CALIDAD
Compromiso de la Dirección es brindar servicios de calidad en relación al objetivo previsto, a los gastos y los requisitos contractuales acordados con el cliente.
Este nivel de calidad puede lograrse sólo gracias al aporte por parte de cada elemento que participa en la definición del producto-servicio.
Por ende la Dirección confirma que todas las funciones son responsables de la Calidad de sus propias actividades, del logro de los objetivos fijados por la empresa y de los resultados alcanzados; como consecuencia cada responsable designado tiene la directa responsabilidad de la implementación, en el marco de sus propias funciones, de las disposiciones señaladas en el Manual de Gestión de Calidad, y en los específicos procedimientos.
El sistema de Calidad operativo establece tareas, responsabilidades e interfaces de cada función empresarial involucrada directamente al logro y mantenimiento del nivel de Calidad de acuerdo con las especificaciones y gastos previstos.
La aplicación de los criterios señalados, la verificación de su eficacia y su actualización están garantizados por la Dirección General que para tal fin se apoya en el Responsable de la Calidad.
En tal sentido tales funciones son asignadas al Representante de la Direcciòn (RD) que asume también el rol de Responsable de Calidad (RGQ) con el fin de asegurar una eficaz gestión del Sistema de Calidad implementado, interactuando con los proveedores, el personal subordinado, los clientes y Entes de Certificación.
Además se persigue la continua mejora como fundamento del crecimiento de la empresa, que permite la consecución de las metas, definidas periodicamente en el ánalisis de la Dirección, así como la búsqueda de la plena satisfacción del cliente, a través de la exitosa gestión de los recursos técnicos y humanos.
Para ello la Dirección ha llevado a cabo un sistema de:
- comunicaciones internas y externas;
- evaluación de la customer retention y de la customer satisfaction;
- incentivo y motivación del personal;
- verificaciones internas en la aplicación del sistema por cada una de las áreas de la empresa;
- individuación y gestión de las inconformidades;
- acciones correctivas y preventivas ante la presencia de inconformidades;
- controles periódicos al interior del sistema con el fin de evaluar su constante idoneidad, eficacia y capacidad, incluyendo los controles de la Política y de los objetivos de calidad.
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